
LOS ESPINOS
Las tormentas tropicales tendían una alfombra al mes de Julio, entre truenos y relámpagos bajo la indiferencia del pasado, porque no existe relevancia para dicho pasado que no fuere su presente.
La melancolía regaba los espinos, creciendo a la altura de los ojos impidiendo ver más allá que plantas enredaderas que se enroscaban de los pies sin tumbar los espinos ,cuyos alfileres se clavaban en la piel cuando trataba de avanzar, sin importar que tropezase una y otra vez en las enredaderas.
Los rosales que apenas se vislumbraban al fondo del jardín entre espinos crueles y enredaderas, se agitaban paulatinamente con el viento sin vencer a la tormenta tropical que tronaba sus pétalos rojos desnudando sus capullos sin dañarse una sola espina.
Seguía la tormenta y las nubes oscuras arrasando con el esplendor del jardín donde brotaban las flores y las plantas, para tornarse violentas, impidiéndome el paso hacia las rosas espinadas sin pétalos . Aún así buscaba la última semilla para plantar el último jardín ilusionada por ver de colores la tierra mojada que regaba noche y día la melancolía.

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Jenya I.Bck
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Jenya I.Bck