A mis queridos lectores:


Después de una larga creación para finalizar el nuevo proyecto I.Bck, o llevarlo a un campo abierto donde la visibilidad de mis escritos sea de mayor amplitud, con el fin de expandir mi palabra, sin importar el núcleo o las diferencias que se nos imponen. Me dirijo a ustedes, para agradecer la oportunidad de hacer oír lo que añoraba hablar y detesté callar.

Jenya I.Bck

viernes, 1 de enero de 2010

Evite el exceso

Estimados lectores:

Nos encontramos efectivamente a día uno de enero del 2010. Precisamente el día de hoy es el adecuado para establecer una reflexión pública de una categoría ética-moral o tal vez el atributo más correcto... civil, si me dedicara a dormir como se acostumbra el día primero del nuevo año, o a comerme unos churros llenos de manteca de cerdo y un chocolate espesado por la maicena con un número de calorías que mis queridos lectores posiblemente preferirían no escuchar...evito ese dato para desencadenar una posible ola de bulimia que azotaría a las mujeres y a los hombres que tragaron lo habido y por haber en estas fechas, donde parece que seguirán tragando hasta el seis de Enero. Tal vez esta reflexión incite el ayuno, ya no por el prójimo que anda vagabundeando por las frías calles, en busca de su cena y su regalo imposible de los miserables reyes magos en los basureros, entonces digamos que incitaré el ayuno a favor de la salud, que escasea en la ``globesidad´´ término que leí el día de hoy en el periódico el mundo, cuyo autor no recuerdo, me causó un sinfín de risa y broma pero ante todo angustia y mucha tristeza por el sector obeso que consumió turrón en exceso.

Ya comienzo a preocuparme por mi fácil desvío en cuanto al tema principal que iba a presentarles, así que retomándolo lo recalcaré con grandes letras mayúsculas para esos jóvenes con déficit de atención que no solo se olvidan de lo que vaya a escribir ahora, también por aquellos que se olvidan que la publicidad referida al alcohol, no invoca a las mentes inocentes a beber en exceso el día treinta y uno como otros muchos más, aunque por muy pequeñas que sean sus letras, no habrá miope que no las pueda ver, EVITE EL EXCESO, dicen los creadores y yo.

Posiblemente mi negativa de acercarme a las aceras, vías públicas restaurantes, discotecas... en la nochevieja se debe a un conocimiento no superior a la gran mayoría de la población, ese conocimiento no podría llamarle sentido común, porque automáticamente el sector gastronómico y de ocio nocturno como clubes, podrían hasta inventarse una demanda como eventualmente se oye en este país, para reportar a las autoridades gubernamentales españolas que por mi culpa el ámbito nocturno sobre todo en el futuro fin de año disminuirán las ganancias por lo tanto menos pero mucho menos para el pobre Estado, que está tan pobre que la presidencia no podría comer caviar las próximas navidades.

Dicen que la crisis es motivo para evacuar los bares y dar un ejemplo ético y cívico a la sociedad de gastar menos y ahorrar para el pan de mañana que se les va a más de uno en el coñac y a los menos sibaritas respecto a la bebida. No obstante ni en la pobre Irlanda de 1935 donde el pequeño Frank McCourt y su familia pasaban frío y humedades, se llevó a cabo debido al alcoholismo de su desgraciado padre, (las cenizas de Ángela), ¿por qué iba a ser diferente en pleno siglo XXI, donde los jóvenes no prosperaría como borrachos o no estarían a la misma altura de los demás incautos?.

Así la pequeña telaraña comercial invitando a los consumidores a entrar en los comercios, ¿qué tal un vestido de tachuelas muy innovador en esta temporada?,¿ un peinado de tirabuzones?, ¿una corbata satinada?.

Los carteles anunciando las últimas ventas de los lugares de barra libre... Después de tomarme una pequeña ración de pastel y ni media copa de vino blanco, abracé a mi madre y mi hermano con quienes terminé y comencé mi año... así pues me asomé al balcón donde un diluvio resbalaba sobre los vestidos y los trajes de los que terminarían muy mal ese 2009.

El evite el exceso les valió un reverendo, tomando y tomando se olvidaron de todo el panorama universal, saliendo hasta por el telediario los guays y chingones de la temporada, los hits... hasta la noche del día de hoy con su copa en la mano...¿pero en qué mundo vivimos?... Que a tres pasos un conflicto entre dos borrachos, en cada esquina una mujer de dudosa reputación y en cada casa menos conciencia y civismo.

Cada vez que vuelvo a casa por navidad, como lo especula un anuncio de dulces navideños, me encuentro en mi país, como una extraña y perdida que no sigue los cánones de las estadísticas de la inmensa gran mayoría.

Somos protagonistas de la deshonra y la verguenza... ¿no hay un mínimo de respeto a la nacionalidad española de los que nos vamos y somos extranjeros con punto en la mira y el blanco de la humillación?.

Jenya I.Bck

3 comentarios:

  1. de tu mas grande admirador, de verdad eres increible con lo que haces y espero mas de tus escritos y conocerte mejor

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  2. Es un placer para mi usar mi tiempo en sus escritos, me gustaria conocer a la mente que tiene tan brillante escritura!

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Estimado lector, gracias por su tiempo y colaboración.
Un cordial saludo
Jenya I.Bck

Dear reader, thanks for your time and collaboration.
Greetings
Jenya I.Bck