
Más de una vez me he cuestionado que el día llega a resultar extremadamente corto, de que precisaba de 24 horas más, en los días que dispongo de tu compañía. No obstante en ese momento que no estás, por tan fuerte que te sienta conmigo, parece que únicamente pasan los segundos en el reloj y nunca las horas.
Podría retomar la vieja costumbre a la que solía aferrarme en mis tan lejanos dieciséis años, Una pastilla y media de los somníferos Tranquimazin para evitar las molestias que me provocaban esas horas de más, esos días innecesarios que estorbaban para llegar al día deseado. Pero he oído tantas veces, que más de uno no ha podido despertar nunca más, que tal vez la soberbia de un tiempo que anhelo cada vez que se termina el día cuando estamos juntos, lo quiera matar cuando no estás presente en cuerpo, pueda ser capaz de castigarme sin toda la hermosa vida que me queda por vivir a tu lado, no sería lo propicio.
Pero ¿ Sabes, sabes acaso de algún analgésico que reduzca el dolor que supone ver el reloj?¿ de unas vitaminas que me quiten el cansancio, que me devuelva la vitalidad como cuando estoy contigo?,¿alguna bomba de oxígeno que me de el aire que no tengo mientras tu no estás respirando a mi lado?.
Sabes tú, mi corazón, que a la medicina se le olvidó el amor, que no solo late por funciones biológicas, que late fuerte y que da la vida después de una madre el amor y así después de mi madre llegaste para darle cuerda, para demostrar que la medicina no es del todo cierta, porque nadie ha sabido curar hasta ahora las pérdidas y ese dolor, no tiene analgésicos todavía en el mercado, sabemos que a veces las distancias, pueden llegar a causar un desprendimiento de la vida que todavía los doctores no han descubierto como frenar el dolor más misterioso.
Luzbel, mi bien, mi querer, mis ansias de vivir, mi luz y devoción.
Te amé, te amo y te amaré hasta el último aliento.

hey
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