Se presentan tantos y tantos temas diversos, por los que decantarme, que parece que no doy salido de ese hoyo tan y tan profundo del abismo más hermoso, de ese estanque de aguas negras y a la vez tan cristalinas tan transparentes pero sumamente ciega, en lo más oscuro para tantos, y lo más transparente para mi, podría hablar con mis continuas críticas y protestas sociales, pero otra vez más narrando sentimientos que todavía la músicos y los poetas están muy lejos de alcanzar.
Y sumida en la melodía de with or without you de U2, voy tecleando a un ritmo, que los dedos no me pesan, no obstante la rabia tampoco se esconde, que nadie pueda comprender mi locura, mi obsesión, mi devoción, mi admiración y las ganas desbordante de mi pasión cuando pienso en ti.
Perdóname si alguna vez no he sabido controlar mis miedos, mis llantos y mi desesperación cuando a mis oídos habladurías llegan del fin del mundo, que no tengo tiempo suficiente para exponer a la globalización la inspiración que nació de mi para ti, de cuando grito que soy tuya que eres mío, de que nada se ha acercado a lo que somos tu y yo juntos, de mi orgullo cuando hablo de ti, para enseñar lo que aprendo de ti, de esa ingenuidad y esa torpeza que solo tu me perdonas.
En las aguas estancadas donde nadie ve ni cree en el amor, donde hasta lo más hermoso crece de lo putrefacto, y tal vez no hemos sido tan grandes antes de la Independencia y de la soledad, pero que más de mi vida quien hayamos sido o incluso que hagamos a quien hundamos o a quien dejemos vivir, mientras puedas agarrarme tan fuerte de las manos y creas hacerme sangrar como si fuera mi primera vez una y otra vez.
Y lo más contradictorio, cuando somos una única persona, podemos decir a pesar de nuestro egoísmo pintando barreras hacia los demás, hacia el mundo, hacia lo correcto y lo incorrecto, nos hallamos en una bondad viciosa de regalar perdón de excusar a quienes se han opuesto sin piedad.
Aquel día que decidí borrar del dolor que me causó, de irme, por no renunciar a lo que me juré amar eternamente, a lo que a Dios y a mi padre le dolió. A través de la desesperación la agonía y la muerte que parecía que dormía a mi lado en vez de ti, esas noches frías e inacabables sin ti, maldición que ni los días el sol brillaba para poder ver el camino, para calmar mis ansias y la intranquilidad, las horas inmortales que ni siquiera el momento más brillante y más oscuro de las ocho de la tarde, lograba vencer la apatía de mis días sin ti.
Me encantaría decir que fue pavoroso, pero cuando nuevamente nos abrazamos parece que ni había pasado una hora sin ti, ¡ay mi bendición y luz!, déjame seguir escribiendo que se nos acaba el mundo, por si mañana muero, que sepan que jamás he padecido de ausencia de cordura, que nada es precipitado, que todo ha estado en orden que en las mañanas sale el sol, y que en las noches se esconde, que no hemos perdido el norte, que tengo razón, que tu la tienes, que no vamos en sentido contrario al reloj, que no vamos en contra de la corriente por el momento, pero aunque decidieras que la luna fuera roja y los jardines azules, que Dios no existe, que no hay ni vida ni muerte, que solo existimos tu y yo y ni siquiera los pájaros vendrán a cantar ni los lobos aullar al umbral, aquí con mi maleta o sin ella, a donde tu vayas iré, lo que decidas creer, creeré, lo que decidas ser, seremos.
Aunque estemos en aguas turbias, pero no dejes que me ahogue.
Sin importar renunciar a todo lo que se y creo, pero contigo.

Felicidades niece... lei tus escritos y lo que me gusta de tu estilo es tu honestidad, la manera con la que desmenuzas temas tan cotidianos pero con una profundidad que te hace reflexionar. Pero sobre todo, se nota una pasión hacia la vida, al amor, a la existencia. Te mando un beso
ResponderEliminarhola que tal estoy loco por tu forma de redactar, los temas que utilizas y la forma en que los conviertes en algo hermoso, crees que algun dia pueda conocerte aunque sea por msn, tu mas grande admirador.
ResponderEliminar